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El muerto indócil

  • Última actualización en Miércoles, 23 Octubre 2013 19:46
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Escrito por Enrique Fernandez. 

En respuesta a una sucesión de escritos de Manuel Caicedo contra la memoria de José Cardona Hoyos –dirigente comunista enjuiciado por la guerrilla– y contra Wilson Arias –ambos son tildados por aquel de “architraidores”–, Enrique Fernández tercia en la polémica: “El muerto Indócil” es una respuesta a la calculada reedición de infames acusaciones contra Cardona Hoyos y Arias Castillo.

 

EL MUERTO INDÓCIL

 

“Los muertos están cada día más indóciles.
Antes era fácil con ellos:
les dábamos un cuello duro una flor
loábamos sus nombres en una larga lista:
que los recintos de la patria
que las sombras notables
que el mármol monstruoso.
El cadáver firmaba en pos de la memoria
iba de nuevo a filas
y marchaba al compás de nuestra vieja música.
Pero qué va
los muertos son otros desde entonces.
Hoy se ponen irónicos
preguntan.
Me parece que caen en la cuenta
de ser cada vez más la mayoría!”

ROQUE DALTON

Algunos recuerdos

 

Recuerdo que corría el gobierno de Turbay Ayala. La cotidianidad de los allanamientos, las detenciones arbitrarias y las torturas -¿se acuerdan de las caballerizas de Usaquén?- al amparo de lo que en aquella época se llamaba “Estatuto de Seguridad”, engendro fascistoide que tuvo su versión “recargada” en el estatuto antiterrorista uribista. Recuerdo que era tal el deterioro de los derechos humanos, que en aquella época se inauguraron hasta hacerse permanentes los Foros por los derechos humanos. Foros nacionales, amplios y multitudinarios presididos por un eximio demócrata de estirpe conservadora: Alfredo Vásquez Carrizosa.

 

Recuerdo que todo esto se daba en el marco de un creciente descontento popular  –hacía solo tres años se había realizado con éxito el “gran paro cívico nacional del 77”–; niveles de popularidad del M-19 con sus golpes mediáticos, que ridiculizaron al gobierno  –exitosa toma de la embajada de Republica Dominicana, simbólico “robo” de la espada de bolívar, sustracción del cantón norte del ejercito de un arsenal de armas–; fortalecimiento del paramilitarismo latifundista, esta vez asociado al narcotráfico –el magdalena medio fue su laboratorio–; informe de amnistía internacional que prendió las alarmas en el escenario internacional sobre las violaciones a los DD HH y que a partir de esta época se volvieron rutinarios informes adversos para el Estado Colombiano hasta nuestros días.

 

Recuerdo que este ligero contexto aquí descrito, lo único que nos indicaba era que estábamos ad portas de que se entronizara una dictadura militar fascista del tipo de las que regían en ese momento en el cono sur (recuerdo que era tal la influencia del militarismo en el gobierno, que siempre se le agregaba el apellido del “facho” al oprobioso gobierno de Turbay: “gobierno de Turbay-Camacho Leyva” decíamos en esa época). Y recuerdo  que en este contexto fue que se realizó el trece congreso del PCC, partido de mi militancia juvenil. Pues bien, en este escenario tan adverso para las fuerzas de izquierda, democráticas y populares, de acoso militarista, era perfectamente entendible un posible llamado a empuñar las armas. Sin embargo, lúcidamente, con audacia, el 13 congreso de PCC aprobó la línea de apertura democrática como alternativa política al avance de la “democracia restringida”  impuesta por los sectores más reaccionarios  y militaristas de la oligarquía y al peligro latente de un golpe militar fascista.

¿Qué hizo que el 13 congreso formulara esa alternativa política al fascismo en ciernes? Les transcribo aparte de las conclusiones del mismo:

“Hay en este momento en el país fuerzas actuantes y reservas democráticas que al elevar su participación, movilizarse activamente y unirse, estarán en condiciones de detener éste proceso y aun mas, de abrir una perspectiva democrática para el pueblo colombiano”

 

Recuerdo también que Lenin nos coscorroneaba: ¡análisis concreto de la situación concreta! La cuestión era clara en ese momento: el viraje democrático era una posibilidad real en cuanto existían fuerzas sociales con capacidad para detener y derrotar la reacción e imponer un rumbo democrático. La actuación de Alfredo Vásquez Carrizosa era una de innumerables expresiones de estas fuerzas sociales.

Recuerdo también que el congreso puso condiciones para que esa posibilidad se trocara en realidad. Planteó:

“Desde luego, para lograr esto hay que ampliar sustancialmente la acción de masas, encontrar la convergencias mas amplias y progresistas luchando por aislar las tendencias mas recalcitrantes de las fuerzas armadas, así como a las corrientes ultraderechistas de los partidos tradicionales…los objetivos de la lucha por la democracia son los prioritarios y centrales en este momento de la vida nacional. Todas nuestras acciones, incluyendo las reivindicativas, deben enlazarse con este objetivo y concurrir a fortalecer esta lucha”

 

Un homenaje

 

No los canso más con estos recuerdos. Estos solo son un pretexto para reivindicar la memoria de quien asumió con honestidad y lealtad la defensa de la línea política aprobada en el 13 congreso del PCC objeto de esta recordación que se torna homenaje. Esta fue su traición. Los traicionados fueron un sector de la dirección central del partido quienes desde sus posiciones de poder agenciaron una concepción  y un trabajo paralelo a la línea del trece congreso.

¡Claro! para ellos, para ese sector del Comité Central, el triunfo de la línea política del 13  congreso y su concreción en una efectivo rumbo democrático del país implicaba que el movimiento guerrillero reconsiderara su forma de lucha -así había sido establecido por el propio congreso-. Esta posibilidad los atormentaba, se sentían que los había dejado el tren de la historia. Las imágenes de la entrada triunfal de los sandinistas a Managua y la ofensiva del heroico pueblo salvadoreño que controlaba más de la mitad del país no los dejaba dormir, pues en sus sueños aparecía una insoportable escena para sus ínfulas vanguardistas: Bateman hablando a las multitudes en la plaza de Bolívar tras la entrada triunfal a Bogotá de su columna guerrillera.

 

Si, este es un pequeño homenaje a José. Hombre limpio, de debate razonado y argumentado, apasionado con la discusión política como todo verdadero revolucionario, humanista integral. En una evaluación de la época, el periodista Daniel Samper lo catalogó dentro de los cinco mejores congresistas de aquella. La furia linchadora de sus detractores lo castigaron con los epítetos de traidor, ladrón, sectario, parlamentarista, burócrata, derechista, enemigo del movimiento armado – palabrejas tan en boga hoy contra Wilson Arias. Cualquier parecido con esta coincidencia.. ¡Es pura Realidad¡ –. Toda esta lapidación previa, con el  mejor espíritu y método de los famosos juicios de Moscú, fue el ambiente calculadamente propiciado para un perverso propósito: justificar la eliminación física de José.

 

Desde hace un buen rato llevo conmigo la profunda creencia de que discutir con la derecha siempre es más útil y más político que discutir con la izquierda. Y digo “mas” por qué también es útil discutir con la izquierda, sobre todo con aquella que se reconoce como diversa. Que apela a debate razonado y no a la injuria y a la descalificación. Es necesario entre nosotros, en la discusión, “afilar” los argumentos contra la derecha. Esta convicción es la que me hizo asumir el adagio popular “al bagazo poco caso” respecto a algunos correos que Manuel Caicedo ha proferido contra nuestro sector político, dada la insistencia de algunos compañeros para que respondiéramos las diatribas. ¿Qué otra actitud queda después que la interpelación no es otra si no la tradicional acusación estalinista de “traidor”, adicionada con el prefijo superlativo “archi” para aumentar la agresión?

Les confieso: la lectura ocasional de este bello poema de roque Dalton, asesinado también por sus compañeros de lucha, que vieron en él también a un “traidor” me sacó de mi posición de no responder dichas agresiones. Creo que la mejor respuesta  es este pequeña recordación de la lucha de José Cardona Hoyos para establecer en Colombia una democracia real y avanzada como lo mandató el trece congreso. A los ojos de lo transcurrido desde aquella época, se puede afirmar que las balas que pretendían dejar eternamente dócil a José, no lograron su cometido:¡Uff que muerto tan indócil, diría Manuel Caicedo…Sigue diciendo verdades!.

¡Oh! perros ignorantes de la historia, que ya ni siquiera tratan de morder su cola, juguetonamente,  si no que su “rabia” solo les permite ladrar maledicencias.

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 Posdata1: a pesar de las diferencias que hemos sostenido con el Partido Comunista, incluidas las recientes con respecto al PDA, respeto mucho a varios de sus dirigentes y militantes. Esto no es contra ellos. Reconozco que en todo este trágico episodio, muchos militantes y dirigentes han reconocido de diversa manera, a pesar de que oficialmente ese Partido no lo ha hecho, que con José se cometió, si no una infamia, al menos un  error. Entre ellos el ya fallecido Nicolás Buenaventura y mi amigo fraterno Carlos Sánchez.

 

Posdata2: recordar que uno de los responsables de la ejecución de Roque Dalton fue Joaquín Villalobos, recientemente consejero de Uribe en temas de seguridad y hoy en andanzas derechizadas. Esto para insistir en que a veces la radicalidad de izquierda termina en radicalidad de derecha. Ejemplos sobran entre nosotros: uno, Angelino: en la época aludida, cuando era miembro de la dirección del PCC, hizo mutis por el foro en esta discusión, se plegó al comité central y miren en dónde terminó.

 

Roberto Enrique Fernández Orozco

 

Militante del PDA, comunista por convicción. Discípulo de José.

 

He aquí el correo del señor Caicedo:

 

Asunto: Las andanzas de la "camarilla architraidora" en contubernio impúdico" al interior del Pda

No lloveremos más sobre mojado: se advierte que la "sabia" -salvaguarda sus intereses- decisión de un sector minoritario consistente en excluir a "militantes comunistas" de sus filas -¡válgame dios, esto es el delito de opinión por cuanto la actitud comunista ni siquiera es una militancia!-, sin derecho a la defensa y sin fórmula de juicio -en realidad no se requerían-, pone al Pda en situación de crisis irremediable. Pero decir esto es también una tontería grande porque, ¿a quién le importa que el Partido entre en crisis? En realidad, disponer de un cascarón que garantice las candidaturas al Senado y la Cámara de López, Arias, Robledo y el cuasi-mafioso Dussán es todo lo que necesitan, para lo que basta y sobra -de ese tamaño son sus mentes- lo que van dejando de organización. Eso de la fortaleza opositora preocupa, diría  Perogrullo, a quienes guardan motivos contra el régimen no ante cada contienda electoral sino en perspectiva histórica.

Pero dijimos no llover sobre mojado: en verdad, solo recordar que más de 40 colectivos o movimientos, de dentro y fuera del país e igualmente dentro y fuera del Partido, se han pronunciado contra esa alcaldada reaccionaria, típica maniobra del uribismo conspirativo que no en vano -la satrapía sabe lo que hace- convidó a manteles, con toda educación, a la secta del Moir para aquello de "El Nogal", la Casa por Cárcel de estrato 10; que no hayan acudido sería por que se hizo público y alguna militancia honrada se habrá opuesto, pero ganas no faltaron pues allí estaba la famosa "burguesía nacional" representada en Asocaña -si, la misma que combate a sangre y fuego contra los corteros y sus familias en el Valle del Cauca-, tan cara a los afectos de  Robledo justificando su inclinación a ese lado.

Ah, pero decía que se han  pronunciado en todo el mundo y que solo faltan los movimientos, colectivos, combos o fuerzas que en el Valle constituyen el Polo Comunitario, mismo que, según podemos leer entre líneas, también está en la mira de don Wilson, con el mismo "argumento" -que me valga dios de nuevo- de hace 32 años -Oh patria boba que, ignorante de Foultcault, haces girar la historieta nacional como un perro tratando de morder su propia cola, en dantesco, premoderno y pernicioso círculo de m...- contra Cuenca, Ramírez, Rico, Castaño, Salas y Caicedo, entre otra gente, cuando también Arias -no se puede negar que es consecuente- privilegió a los traidores Cardona, Herrera, López y demás: ¡paralelismo!.

¡Ojo pues! Quedamos a la espera del pronunciamiento propio del Polo Comunitario y otros en esta región. Es una cuestión de simple decoro, el que reclamaba Martí.

Manuel Caicedo Paz
Santiago de Cali, agosto 13 de 2012

PD. Quien tenga correo de don Wilson, don Alex, Robledo o compañía, favor reenviar, si le parece...