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Los “auto préstamos” de Riopaila

  • Última actualización en Miércoles, 23 Octubre 2013 19:46
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Tomado de confidencialcolombia.com

A través de autoprestamos, Riopaila se quedó con 42 mil hectáreas de tierra en Vichada. Foto: Tomado de internet

 

Una investigación del representante a la Cámara Wilson Arias revela que el Ingenio RioPaila Castilla S.A. adquirió 42 mil hectáreas de tierra en el Vichada para el proyecto Veracruz a través de auto préstamos. La empresa le prestó dinero a las 27 S.A.S. constituidas para poder comprar los terrenos, y estas nuevas sociedades le “devolvieron el favor” al emporio agroindustrial arrendándole los predios durante 30 años por un monto igual al del valor del área. Sigue la polémica.

“Las normas están para interpretarse”. Así respondió Francisco Uribe Noguera, uno de los 150 abogados de la firma Brigard & Urrutia, a las denuncias de congresistas sobre la forma aparentemente ilegal en la que el Ingenio Riopaila, cliente de la firma, se quedó con más de 42 mil hectáreas de tierra en el Vichada. 

En días pasados, se conoció una denuncia del senador Jorge Enrique Robledo sobre el mecanismo jurídico a través del cual la compañía agroindustrial logró hacerse a 27 Unidades Agrícolas Familiares, cuando la ley permite que una persona jurídica o natural solo tenga una UAF. 

Los abogados, de común acuerdo con Riopaila, constituyeron 27 Sociedades por Acciones Simplificada (S.A.S) con un capital de 100 mil pesos. En la constitución de estas empresas siempre estuvo el nombre del abogado Uribe Noguera, así como el de varios empelados del ingenio, como Gustavo Adolfo Barona y Luis Hernández Villegas. (Ver imagen) 

 

Buscando un “esguince a la ley”, los abogados se valieron de una interpretación de lamisma para que la empresa pudiera utilizar las miles de hectáreas adquiridas por las SAS sin violar, aparentemente, ninguna norma. 

El mecanismo de apropiación de los terrenos fue, según una investigación del representante a la Cámara Wilson Arias, el siguiente: cada una de las empresas SAS constituidas por Uribe Noguera adquirió las 27 UAF de los campesinos entre los municipios de Santa Rosalía y La Primavera, del departamento de Vichada 

Luego, “en un mismo día y en una misma notaría (31 de diciembre de 2010 en la notaría 20 del circuito de Santiago de Cali), cada una de estas empresas de fachada, le arrienda la totalidad de los predios a Riopaila Castilla S.A. por 30 años, por un canon que corresponde al valor de la compra de los predios”, según el documento que conoció Confidencial Colombia. (Ver imagen) 

 

Tras el contrato de arrendamiento, Riopaila Castilla suscribió con cada una de las SAS un contrato mutuo, en los que se muestra que cada uno de los predios fue adquirido a través de un préstamo de recursos de la compañía agroindustrial a favor de las agroforestales, nombre que le pusieron a las SAS. Cada una de estas nuevas sociedades pagaría el crédito arrendándole el predio a Riopaila, “de tal forma que el canon cubre la cuota”, como señala el documento del representante Arias. (Ver contrato)

 

 

A pesar de que esas evidencias no comprueban que Riopaila adquirió los terrenos, la compañía señala en el informe de gestión de 2011 que una sociedad creada en Luxemburgo denominada “Asturias Holding Sarl”, propiedad de la compañía, al parecer adquirió el 100 por ciento de la participación de cada una de las S.A.S agroforestales. (Ver informe de gestión)

 

El ingenio le prestó el dinero a cada una de las SAS constituidas y estas, una vez adquirieron los predios, se los arrendaron a la compañía por 30 años y por el mismo valor del terreno. Una especie de auto préstamo que plantea una polémica más en la ya sospechosa adquisición de tierras, que fueron baldíos, por parte de este emporio agroindustrial. 

El abogado justificó en una entrevista con La W los movimientos que su compañía y Riopaila generaron para apropiarse con las miles de hectáreas de tierra en el Vichada. Lo que para ellos fue la interpretación de la ley, para varios sectores de la opinión pública fue una “jugada maestra” para hacerle un esguince a las normas y apropiarse de manera indebida de territorios.