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“La policía no será la maldición de quienes no puedan pagarla”

  • Última actualización en Miércoles, 23 Octubre 2013 19:46
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Del Derecho al Delirio

de Eduardo Galeano

“Un derecho no es lo que alguien te debe dar, un derecho es lo que nadie te debe quitar” 

Como una verdadera maldición fue recibida por toda la comunidad educativa del SENA en los complejos de Salomia y Centro de la Construcción en Cali, la decisión de Gina Parody y Esperanza Adriana Ramos, Directoras Nacional y Regional de la entidad, de acantonar a cerca de 500 miembros de la fuerza pública y del Esmad dentro de las instalaciones de la entidad, en la reaccionaria y provocadora intención de sofocar por vía de la represión policial, la justa protesta adelantada por estudiantes y trabajadores, que luego de cuatro semanas de pacífica espera por un necesario diálogo y solución a los gravísimos problemas detectados en todos los centros de formación y que comprometen la existencia misma del SENA, fueron recibidos el pasado 04 de junio de 2013, con su campus educativo completamente tomado por la bota militar, lo que se tradujo en indignación generalizada y rechazo a tan fascista decisión.  La reacción no se hizo esperar, los trabajadores y estudiantes no ingresaron  y reclamaron el retiro de la fuerza pública como condición para poder ingresar y en lugar de sofocar la legítima protesta lo que lograron fue ayudar a despejar las dudas de los que aún las tenían. 

Es absolutamente claro que la fuerza pública está instituida para la defensa de la soberanía, la independencia, la integridad del territorio nacional y del orden constitucional; y el mantenimiento de las condiciones necesarias para el ejercicio de los derechos y libertades públicas, y para asegurar que los habitantes de Colombia convivan en paz, variables éstas que en nada encajan para el absurdo acantonamiento en una institución educativa por esencia pacífica y civilista, reconocimiento logrado por los trabajadores y estudiantes del SENA a lo largo de todas sus décadas de accionar en defensa de la educación pública y gratuita.  Lo que presenciamos la comunidad educativa en general del SENA en Cali fue todo lo contrario, fue la negación misma de las razones por las que fue instituida la fuerza pública, asistimos como ciudadanos y como trabajadores a la violación al ejercicio de  los derechos a la protesta pública y pacífica, y el de asociación, derechos que el Estado se comprometió a salvaguardar en diversos tratados internacionales y que con la provocación y habitual brutalidad de su Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) produjo varios jóvenes heridos, contusos, y otros tantos retenidos arbitrariamente, quienes fueron  sacados desde el interior de la propia institución educativa en vehículos de la policía sin placas; pero especialmente la fuerza del garrote y la montonera fue ejercido sobre las niñas aprendices, mujeres del SENA, y sobre jóvenes menores de edad, el uso desigual de la fuerza se probó hasta la saciedad sobre las indefensas mujeres. 

Aquí no hubo disturbios que motivaran la llegada de la fuerza pública, fue al contrario, la fuerza pública se acantonó dentro de las instalaciones del SENA desde el día lunes 03 de junio y agredió físicamente a quienes tomaban fotografías de semejante espectáculo y recibió a los trabajadores y estudiantes el día martes 4 de junio de 2013 con tanquetas lanza agua instaladas frente a las porterías de estudiantes y empleados, y escuadrón del ESMAD armado hasta los dientes alineado al interior de la institución y cordones de policías armados con bastones tonfa, pero además decenas de policías de civil y armados dentro y fuera de las instalaciones, provocando primero y agrediendo a continuación, como se puede constatar en los registros fotográficos y de videos que se lograron tomar. 

Si la misión del ESMAD es “brindar apoyo a las unidades policiales ante disturbios ciudadanos y espectáculos públicos que ocasionalmente puedan desembocar en alteraciones del orden público”, qué es lo que explica que sean esos mismos integrantes los que primero se instalen provocadoramente dentro del SENA, cierren la vía, empujen a los estudiantes del andén peatonal a la calle para luego proceder con sus operaciones y  sus brutales golpizas, uso excesivo e innecesario de gas lacrimógeno, balas de goma, bastón tipo tonfa, tanquetas lanza agua, disparos a la altura de la cabeza de los estudiantes como lo prueba la localización de las heridas de los estudiantes y retenciones selectivas como ya se dijo, desde el interior mismo de la institución, o que algunos policías hayan sido sorprendidos en los baños de mujeres tomando fotos y videos del uso de esos baños o realizando filmaciones desde el tercer piso de una de las edificaciones, o que hubiesen tomado total posesión de la sala de control de los servidores de la institución, o que hubiesen accedido sin permiso alguno al facebook de la organización estudiantil, o que se hubiesen “sustraído” uno de los megáfonos propiedad de Sindesena.  Es como bien lo dice el escritor uruguayo Eduardo Galeano, es la paga que tanto Gina Parody como Esperanza Adriana Ramos en su condición de Directoras Nacional y Regional, realizaron para que ejercieran toda la brutal fuerza de que son capaces con tal de quebrantar la legítima defensa del SENA amenazado por la incertidumbre presupuestal, serios problemas de calidad en los procesos formativos de los estudiantes, negligencia para materializar la urgente ampliación de planta que de solución a la vinculación de trabajadores contratistas en condiciones verdaderamente lamentables, contrariando sentencias de la Corte Constitucional relacionadas con la prohibición para mantener plantas paralelas para la realización de funciones misionales y permanentes, pero además que evite el chantaje de que son objeto con los anuncios de no pago de las obligaciones contractuales de sus contratos si no se deciden a romper y pasar por encima de las actuales tareas de defensa de la entidad. 

Así como se ha comprado la independencia e imparcialidad de los medios de comunicación (Caracol y CM&) con millonarios convenios, a todo el cuartel de fuerza pública (cerca de 500 efectivos) que trasladó y mantuvo acantonados al interior de las instalaciones del SENA en Salomia y Centro de la Construcción por espacio de 10 días, los alimentaron con comidas y cenas preparadas por alumnos del Centro Agropecuario de Buga y con insumos de la formación profesional, en lo que posiblemente podría constituirse en un peculado por uso diferente para el que están destinados los recursos de la formación profesional del SENA.  Con 420 almuerzos preparados por estudiantes fue despachado el vehículo furgón del SENA de Buga, de placas OOC-091 hasta las instalaciones de la Estación de Policía de la Rivera, donde fueron transbordados a la camioneta blanca de  la policía de placas ONK-097 con distintivos de Logística - Servicios Especiales, en la que ingresaron a las instalaciones del SENA en Salomia.  [Obsérvense las fotografías].  Este desvío y malversación de los recursos del SENA, Centro Agropecuario de Buga generó el repudio de la comunidad educativa que una vez obtenidas las pruebas, testimoniales y fílmicas procedió a denunciarlo públicamente logrando que no se continuara con este posible delito en claro pago de favores con el pie de fuerza de la región.  Serán los organismos de control internos y externos a la entidad los que establezcan las sanciones que merezcan todos los servidores públicos del SENA que dieron la orden para tal comisión y el nivel de gravedad de las mismas.  No tiene ninguna presentación que mientras la comunidad educativa reclama por recursos para los insumos de la formación profesional, éstos se utilicen para alimentar la fuerza pública acantonada dentro de las instalaciones del SENA y mucho menos que los estudiantes del SENA en Buga deban realizarlos en arduas jornadas de trabajo y muy posiblemente ni siguiera accedan a consumir sin costo alguno una de esas raciones.  En tanto a los policías y Esmad se les dio la orden de impedir con todas sus fuerzas, que se ingresaran los ingredientes para la olla comunitaria de los estudiantes asambleístas de salomia, mientras a los mismos se les preparaba e ingresaba alimentación completa desde uno de los centros de formación de Buga. 

Estas erráticas decisiones de las directoras en cuestión dejan en evidencia la total incapacidad de dichas servidoras públicas para sortear los conflictos propios de los trabajadores en una institución que sigue en pie gracias a la decidida labor de sus trabajadores y estudiantes que han defendido al SENA de las diversas iniciativas privatizadoras y de aniquilamiento sistemático en que lo tienen desde hace ya varias décadas y que no será la fuerza pública con sus desmanes la que dé al traste con esta patriótica y noble obligación social.  Seguiremos reclamando la permanencia del SENA como patrimonio de todos los colombianos y seguiremos denunciando y condenando a todos los privatizadores y cómplices del marchitamiento de cada uno de los centros de formación. 

Santiago de Cali, junio 12 de 2013 

“Un mundo diferente no puede ser construido por personas indiferentes”

INTERGREMIAL POR LA DEFENSA DEL SENA

SINDESENA, SINTRASENA, COES 

Fotos de los alimentos de Buga: Ver Aquí

Fotos de la militarización y las agresiones de los ESMAD: Ver Aquí

Les compartimos el video