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  • Última actualización en Lunes, 04 Mayo 2015 10:29
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"Aún se sigue esperando la devolución de las tierras de la altillanura, de los subsidios otorgados y de las exenciones tributarias sobre predios que deberían estar en manos de campesinos y no de un banquero, del hombre más rico de Colombia y uno de los más ricos del mundo: Luis Carlos Sarmiento Angulo y su grupo empresarial. 

Con peyorativos argumentos y calificativos, intentan desacreditar la denuncia que instauré como congresista hace ya cerca de tres años, denuncias sustentadas en información oficial y corroboradas por las mismas autorizadas. Las descalificaciones vinieron del mismo grupo empresarial en su momento, y lo siguen haciendo los representantes de la clase empresarial que se han beneficiado del despojo de la tierra, de las casas y del sudor de los campesinos y trabajadores de Colombia. De todos los comentarios sobresale algo, eso eso: no hacen más que justificar la ilegalidad en simples conjeturas como la supuesta filantropía del banquero, "ser buena gente" y ya... Eso no basta, eso no se puede callar ni permitir. Reitero como hace algunos años: devuelva las tierras y los recursos señor Sarmiento, así sea sin pagar intereses."

Compartimos la siguiente publicación:

LA BARCA DE CALDERON 
VIERNES 24 DE ABRIL DE 2015
Por William Calderón

Unos cordiales desacuerdos
Nuestros contertulios  permanentes Edgar Dorronsoro,  Juan Fernando Echeverri Calle y Rafael Uribe Uribe le hicieron llegar a La Barca sus respetables opiniones sobre una carta hecha pública por el representante a la Cámara, Wilson Neber Arias Castillo, alrededor de una escandalosa posesión de tierras baldías, en losotrora llamados Territorios Nacionales,  y que de la noche a la mañana pasaron a ser propiedad del archimillonario colombiano Luis Carlos Sarmiento Angulo.

El documento de marras
Sobre el sorprendente documento, calificado así por el jurista Rafael Jose Arango Restrepo, con quien nos comunicamos telefónicamente para auscultar su opinión, la misma que nos expresó el ex parlamentario Carlos Alonso Lucio que coincidencialmente se publicó  el 19 de abril de 2015.  

Al pie de la letra
Reza así el mensaje de Juan Fernando Echeverri: Trabajé con el doctor Sarmiento casi 35 años. Un  hombre pulcro, trabajador y bueno como pocos.
Saludos,
Juanfer

Edgar Dorronsoro
Desde la ciudad de Cali, el empresario Edgar Dorronsoro nos dice: Quiero comentar sobre algunos puntos del escrito adjunto:

1). Las tierras de los Llanos... las heredo Luis Carlos Sarmiento cuando compro la Corporación Financiera del Valle que comenzaron con un cultivo de caucho, creo que hace más de 30 años.
Este cultivo es uno de los primeros en Colombia y tiene el jardín clonal mas importante del pais. Es de anotar que esta investigación de Variedad corresponde al ICA.

2).La finca Pajonales tambien fue producto de la compra de Corfivalle, esta ubicada en el Tolima y desde hace muchos años esta dedicada al cultivo de arroz, algodon y otros cultivos semestrales.
 Y finaliza  Dorronsoro...Colombia necesita emprendedores que ayuden a promover cultivos permanentes en zonas como los Llanos Orientales.
La politica actual lo único que ha logrado es que las compañías que pensaron en sembrar en los Llanos se retiraran de Colombia.
Un abrazo Edgar 

El de Rafael Uribe
Mi querido don William:

Es la carta de un mamerto... que desconoce buena parte de la realidad. Varios inversionistas, especialmente algunos ingenios del Valle del Cauca y otros importantes emprendieron grandes empresas en la Altillanura, allí es donde está nuestro mayor potencial agrícola y futuro de nuestra economía, especialmente en caucho, del que hay escasez mundial, aceites de palma, biodiesel, para mencionar solo algunas. La densidad de población es muy baja y no es verdad que se afecten campesinos, es más, en algunos de estos proyectos se han invitado a asociarse. Desconozco, como han organizado jurídicamente las explotaciones.

Desde el punto de vista agrícola, que fue mi fuerte en el pasado, y por los proyectos ganaderos que desde la Caja Agraria desarrollamos en asocio con el BID, tuve oportunidad de conocer esta zona en detalle. En el programa con el BID, para aquellos casos donde la explotaciones ganaderas eran alejadas por tierra, financiamos incluso pistas de aterrizaje en las haciendas para facilitar la asistencia técnica. En esa época yo también hacía parte de la junta directiva del Incora y el programa contaba con su bendición, y no eran propiamente minifundios, habían algunas haciendas de miles de hectáreas que cargan una res por cada cinco y se trasformaron hasta llegar a una por hectárea.

Ahora bien, esas tierras tienen una composición física ideal; pero son pobres y ácidas por lo cual requieren un altísima inversión por hectárea que por las limitaciones crediticias, el abandono de la asistencia técnica integral y el mecanismo de garantías, limita las posibilidades de cultivos pequeños en manos de campesinos, el ideal es asociarlos a proyectos de producción.
Muchos de los proyectos están hoy paralizados, inversiones por más de 1.000 millones de dólares (Que obviamente el gobierno no haría en favor de los campesinos) están detenidas por la farsa de La Habana y la entrega de grandes territorios para Zonas de Reserva Campesina a las Farc.

Si se han cometido abusos,.... ni se, ni me consta, estos deben castigarse o corregirse, obviamente; pero no al gusto de los mamertos sino del futuro del país. Así como a las Farc todo se les concede, a los inversionistas con mayor razón debe oírseles, ellos si están trabajando por el bien de la patria y esos proyectos no son para pobres. Si a eso vamos entonces repartamos los bancos, las industrias, las grandes explotaciones mineras como Cerrajón, los pozos petroleros para que los exploten ciudadanos de a pié, o en el caso petrolero los campesinos donde están los pozos.

 La altillanura..... debería ser dedicada a los grandes proyectos que le generen al país divisas en lugar de satanizarla. Si debe reestructurarse, que se haga; pero no desde la Habana ni desde los escritorios de los yupis que solo conocen los campos de golf de El Country y los Lagartos, háganlo a través de verdaderos expertos y asesorándose del BID, el Banco Mundial y la FAO, en lugar de Timochenko, Márquez, Cepeda y Teodora.
Don William: ahí si estamos en desacuerdo.
RUU

A manera de recorderis
Esta es La Barca que ha dado pie a los pro y los contras:

LA BARCA DE CALDERON
Por William Calderón

¡Tierra, Tierra, Tierra!
Una carta para Sarmiento Angulo
En todas partes se cuecen habas y bajo un pedazo de tierra, siempre hay una historia escondida. O sea que siempre será válido el viejo y conocido refrán, según el cual, entre cielo y tierra no hay nada oculto.
Sirva este mini-prólogo para dar curso, en La Barca, a un sorprendente documento dirigido al potentado  Luis Carlos Sarmiento Angulo, (puesto 64 entre los más ricos del mundo), firmado por el parlamentario vallecaucano  Wilson Néber Arias Castillo, del Polo Democrático.

La escabrosa carta es del siguiente tenor

Señor
Luis Carlos Sarmiento Angulo
Presidente
Holding Grupo Aval Acciones y Valores S. A.
La ciudad

Asunto: Solicitud de devolución de tierras y recursos de los colombianos

En nuestras investigaciones en materia de tierras y desarrollo rural, nos hemos encontrado con acaparamiento de baldíos nacionales por empresas suyas. Usted y sus bufetes de abogados conocen que dichas tierras de la nación tienen como destino el acceso progresivo a la propiedad rural de los campesinos y trabajadores agrarios en condiciones de pobreza. Y que la norma prohíbe acumular más de una Unidad Agrícola Familiar UAF, a fin de que con ello no se concentre la propiedad de la tierra.

Se trata de graves hechos que no podemos pasar por alto, y que estoy en la obligación de poner en conocimiento de la ciudadanía y de las autoridades competentes. Al respecto, de cara a mi actividad parlamentaria quisiera dirigirle tres simples preguntas, que seguro se harán también millones de colombianos a quienes compartiré sus respuestas, que pronto espero.

La primera pregunta es:

¿Bajo qué consideraciones usted –dueño de cuatro bancos, un periódico nacional, un fondo de pensiones, una cadena de hoteles, concesionarias viales, constructoras de vivienda, compañías petroleras y de gas, y otros tantos negocios– se cataloga como campesino pobre y, por tanto, sujeto del derecho a acceder a baldíos de la nación?

El interrogante me surge, porque en mis averiguaciones he constatado que más de 13 mil hectáreas, la mayoría proveniente de procesos de reforma agraria (entregada a campesinos) en los municipios de Puerto Gaitán y Puerto López en el Meta, son ahora de su propiedad. Así, por ejemplo, su Organización Pajonales S. A. acumula más de 4.000 hectáreas en una zona donde la Unidad Agrícola Familiar alcanza las 699 hectáreas. Considerando solo Pajonales, usted ya ha violado con creces la prohibición de acumular baldíos.

Las dos siguientes preguntas, se derivan de los siguientes hechos:

Cualquier colombiano, sin temor a equivocarse, puede afirmar que la mayor parte de su riqueza proviene de dos fuentes, una más conocida que la otra:

1. De la renta extraída del cobro que les hace a sus clientes de los bancos Popular, Occidente, AV Villas y Bogotá, y de otros negocios financieros.
2. De la contratación y de la ayuda estatal.

Para efectos de su respuesta, solo considere lo segundo; más exactamente, los cuantiosos recursos no reembolsables, que usted ha recibido en sus negocios agroindustriales.

Así las cosas, le pregunto entre atónito y asombrado:

¿De dónde surge su derecho a postularse para acceder a los créditos SUBSIDIADOS por el Estado colombiano, a través de Finagro por valor de 35.600 millones de pesos, mientras usted en sus bancos cobra a los colombianos intereses cercanos a la usura?

Su fortuna, según Forbes, asciende a US$13 billones de dólares, riqueza que lo clasifica en el puesto 64 de esa revista. De lejos, usted es el hombre más rico de Colombia y está entre los más ricos del mundo. En ese orden de cifras, ¿con qué criterio ético y responsabilidad empresarial usted se hace beneficiario de incentivos y recursos públicos, tales como: CIF (187 millones), AIS (375 millones) y exenciones tributarias (sin valor reportado aún)?

Yo no sé si su contador estará de acuerdo conmigo, pero sostengo que si usted devuelve a los colombianos dichos recursos y las tierras adquiridas vulnerando la ley, no perderá su actual escalafón en Forbes, y tampoco pondrá en riesgo sus finanzas personales o familiares.

Señor Sarmiento, con firmeza y alzando la voz por millones de colombianos, le solicito reintegre esos recursos a la nación. Pague señor Sarmiento, ¡pague, aunque sea sin reconocer los intereses!

Atentamente,
Wilson Néber Arias Castillo
Representante a la Cámara, Valle del Cauca
Polo Democrático Alternativo